8 de junio de 2013

Cercanía

Hay que creer en el amor
aunque sea un néctar escaso.

Mi cielo, ya te siento cerca.
Deja que prepare mi arca
para recibirte.
Quiero dártelo todo.

Alma gemela,
deseo que en este tiempo
se produzca nuestro encuentro.

Cuanto he soñado: posible voz,
posible rostro, posible alma.

Yo lo vivo... ya estás tan cerca.

3 de junio de 2013

Romance de la Lunita Mora

Llora la luna en secreto
lágrimas frías y amargas
pues a un moro recio y pobre
enamoran sus miradas.

Sus rayos se le reflejan
en alféizares y almohadas
y ä Allah pide en sus rezos
que Luna, morita, se haga.

Escribe hermosos romances
y la hace cautiva amada;
aun sabiéndose él infiel
de esta diosa venerada.

La Luna que lo vigila
brilla y sufre preocupada
pues marido de ella es Sol
y teme que de él muerte haga.

Pues cuando acaba la noche
y de él sus rayos son arma
mata al morito en su alcoba
e incendia, así, su morada.

Y así la luna se entrista
y, en recuerdos ya se apaga;
ya no quiere a su señor
pues los versos de otro amaba.

Y en memoria del difunto
cuya fé el Corán deseaba,
arabesca es Luna ahora y
"Lunita Mora" se llama.

31 de mayo de 2013

El Rumor de las Olas

Basado en una historia  real que un día me contaron...http://araceli-sobrino.blogspot.com.es/2012/10/tu-puerto-y-mi-velero.html

Aun escucho el rumor de las olas
y se me simulan al llanto de mi memoria
si te recuerdo.

Unas velas... un barco...
susurros de gaviotas en la lejanía
... y una puerta que se abre.

Mis trenzas revolotean al tiempo
que tu pupila incita a la mía
y solo se oye el silencio-
" ¿Qué desea? ", apuran demorados mis labios.
"A usted... a usted en mi velero...
huya conmigo."

Te vi... vi como te desvanecías en el umbral...
como tu camino se alejaba del mío
y entonces corrí.

Dejé atrás los aplausos... dejé atrás los ánimos...
corrí y corrí a través de cuerdas, cajas... y tiempo...
Pregunté.
"Ningún velero atracó ni partió".
... fue la respuesta.

Lágrimas... lágrimas y dolor...
La noche cae... y amanece el día...

Un borboteo fúnebre se levanta con el Sol,
un bajel entrando a puerto, en la mar, se hundió...
... y solo había un cuerpo.

El tuyo.

¿Fuiste real? ¿Te imaginé?
Ya no importa...

Veo tus ojos cada noche
y oigo tu voz pidiéndome furtiva...
y huyo...

¡Huyo de cada día
para encontrarte en mis sueños!

Y así besarte las mil veces...
que nunca pude hacer en vida.